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Presidente aboga ante la ONU por el TPS para salvadoreños, se solidariza con México por el terremoto y piden el fin del bloqueo a Cuba

Noticias 21 Sep 17 0

El presidente de la república, Salvador Sánchez Cerén dirigió esta tarde su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, que se reúne una vez al año.

El mandatario aprovechó para pedir estabilidad para los salvadoreños que viven en Estados Unidos, expresó su solidaridad con México por el terremoto sufrido hace dos días y nuevamente pidió el fin del bloqueo a Cuba.

Asimismo, pidió compromisos para enfrentar el cambio climático, rechazó la carrera armamentista porque “representa una amenaza para la humanidad” y destacó los logros de su gobierno en materia de seguridad bajo el plan El Salvador Seguro.

A continuación el texto íntegro del discurso del presidente Sánchez Cerén pronunciado esta tarde ante la ONU:

Nueva York, 21 de septiembre de 2017.

En este día internacional de la paz es un honor presentar a esta 72 Asamblea General de las Naciones Unidas el mensaje de logros y retos de la República de El Salvador en la agenda global.

Quiero expresar nuestra solidaridad y condolencias al pueblo y gobierno de México quienes han enfrentado un devastador terremoto.

De igual manera a los países del Caribe y Estados Unidos que han sido afectados por los huracanes.

El Salvador se identifica con el tema central de este debate y convenimos en el seguimiento de esta visión para el cumplimiento de la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La Agenda 2030 constituye un instrumento importante para los procesos de diálogo y concertación en El Salvador.

Hemos contribuido con nuestras experiencias al debate del Foro Político de Alto Nivel sobre Desarrollo Sostenible, compartiendo nuestra Primera Revisión Voluntaria Nacional sobre la Implementación de la Agenda 2030.

El Salvador cuenta con una Agenda Nacional para el Desarrollo Sostenible, materializada, a través de la creación de una arquitectura institucional para su implementación.

Destinamos más de la mitad del gasto público en educación, salud y protección social, con el fin de reducir la pobreza extrema y potenciar el desarrollo social.

También, incrementamos la asignación de recursos a programas enfocados a la reducción de la pobreza.

En la educación, una prioridad para nuestro Gobierno, hemos logrado importantes avances en la erradicación del analfabetismo y el incremento de la oferta educativa inclusiva, manteniendo también una alta cobertura de educación primaria en los últimos 4 años.

Asimismo, destacan los avances en materia de seguridad alimentaria y nutricional, reduciendo la desnutrición crónica infantil.

Impulsamos la agricultura familiar, apoyando a los pequeños productores, mejorando sus ingresos, y garantizando la seguridad alimentaria a través de procesos participativos y sostenibles.

En materia de empleo y oportunidades, establecimos el Sistema Nacional de Empleo, beneficiamos a jóvenes con programas que mejoran sus capacidades para el trabajo y apostamos firmemente por generar un clima favorable para las inversiones extranjeras.

Nuestro deber como sociedad es seguir trabajando para profundizar estos resultados positivos y continuar en la consecución de la Agenda 2030.

Es importante señalar que tenemos grandes retos que enfrentar, especialmente en el ámbito fiscal donde urge consensuar acuerdos que permitan alcanzar un mayor dinamismo y desarrollo económico que acompañe los avances sociales y beneficie a la población.

Este desarrollo sostenible requiere de un entorno de paz y seguridad, por esa razón impulsamos un proceso de diálogo a nivel político y multisectorial desde el cual formulamos el Plan El Salvador Seguro.

Este Plan tiene un enfoque integral en el abordaje del fenómeno de la violencia y con énfasis en el área de la prevención y un alto respeto a los Derechos Humanos.

A dos años del inicio de su implementación, constatamos buenos resultados de este proceso, disminuyendo alrededor del 50 por ciento las cifras de homicidios y otro porcentaje similar en el caso de extorsiones.

No puedo dejar de señalar que sin una estrategia de financiamiento la adaptación de la Agenda 2030 a la planificación nacional se vuelve un ejercicio complejo. 

Por ello, reitero la urgente necesidad de vincular la Agenda 2030 con la Agenda de Acción de Addis Abeba, que establece más de 100 medidas y prácticas para generar inversiones que impulsen el desarrollo sostenible en los próximos 15 años.

Desde nuestra visión concebimos una estrategia de financiamiento que abarque todas las fuentes y apele a las responsabilidades compartidas para alcanzar los ODS a nivel nacional.

Sobre esa base reconocemos que la Agenda de Desarrollo Sostenible para erradicar la pobreza y la desigualdad, es un reto para los Países de Renta Media, de los cuales El Salvador es parte.

Para las naciones consideradas en esa categoría es imprescindible eliminar las mediciones basadas únicamente en la renta promedio, o sea solo en los ingresos económicos, y que esconden las desigualdades económicas, sociales y culturales. 

Es por eso que reafirmamos el llamado a ir más allá y avanzar hacia la implementación de un cálculo multidimensional. 

Igual de relevante es referirnos a la deuda soberana, pues por sus impactos negativos sobre el desarrollo, resulta prioritario un mecanismo de reestructuración que promueva un reparto justo y compartido entre deudores y acreedores, basado en las necesidades humanas. 

Por otra parte, un tema crucial para El Salvador,  es el tema de la migración, es muy importante tener presente  que en 2015, al aprobar la Agenda 2030, reconocimos la contribución positiva de los migrantes al crecimiento inclusivo y al desarrollo sostenible. 

Por esa razón mi país impulsó la inclusión del tema migratorio en los ODS y lo hemos priorizado en nuestra Agenda Nacional de Desarrollo Sostenible. 

Consideramos que lograr un Pacto Mundial para una Migración Segura, Regular y Ordenada representa una oportunidad, pero también un desafío.

Una oportunidad al permitirnos tratar el tema de la migración desde un enfoque de garantía de los derechos y desarrollo humanos, y un desafío para comprometernos a eliminar estereotipos que estigmatizan a la migración como un acto ligado a la criminalidad. 

Hoy, más que nunca, debemos condenar enérgicamente la xenofobia contra las personas refugiadas y migrantes, cuando se impulsan políticas y toman fuerza movimientos antimigrantes en todo el mundo.

Por ello, mi país considera fundamental reconocer la participación y aportes positivos de los migrantes en las sociedades de destino, y al desarrollo sostenible. Un ejemplo de estos aportes es nuestra población TPS en los Estados Unidos para quienes pedimos una prórroga de su estatus. 

Debemos facilitar condiciones para regularizar el estatus migratorio de esas personas, propiciar su derecho e integración a la cultura, mercado laboral, la salud, educación y vivienda, y reconocer sus aportes a las economías de las sociedades receptoras.

En congruencia con esta posición, presentamos a nuestra Asamblea Legislativa una iniciativa para regularizar la situación migratoria de nacionales de países vecinos radicados en El Salvador, en su mayoría por razones de trabajo. 

También en julio de este año, lanzamos nuestra Política Nacional para la Protección y Desarrollo de la Persona Migrante Salvadoreña y su Familia, como un instrumento para fortalecer la protección y la promoción del desarrollo de los salvadoreños en el exterior, de sus familias en el país de origen y de la población que retorna.

Señor Presidente,

Para procurar la cultura de paz a nivel mundial es indispensable reconocer y privilegiar el diálogo y la solución pacífica de las controversias.

Como país que vivió un conflicto armado interno por más de una década, que pudo encontrar soluciones duraderas solo por la vía del diálogo y la negociación, sabemos muy bien de la importancia de los medios pacíficos para resolver las diferencias.

En ese contexto saludamos los nuevos esfuerzos de diálogo que se han iniciado entre la oposición y el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela. Felicitamos al Presidente de República Dominicana, Danilo Medina, por tan importante iniciativa.

Por otra parte, hago un llamado a poner fin al bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba, para así iniciar un nuevo capítulo en nuestra historia y fijar la mirada hacia el progreso, hacia adelante. 

Hacemos votos por el avance de las relaciones entre esas dos naciones vecinas y evitar otras medidas unilaterales que vayan en contra del progreso y bienestar de ambos pueblos.

Señoras y señores,

Mi país mantiene su firme apoyo a todas las iniciativas para promover y fortalecer el régimen de desarme, el control de armamentos, la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo, para lograr así la seguridad internacional y la paz en el mundo. 

Reitero nuestra preocupación ante la amenaza que representa para la humanidad la existencia de armas de destrucción masiva, cuyo uso, o amenaza de uso, son una clara violación a la Carta de las Naciones Unidas, al derecho internacional y al derecho internacional humanitario.

En otro ámbito, es necesario adoptar medidas urgentes para combatir los efectos negativos del cambio climático que, cada vez más, comprometen el desarrollo económico, los recursos naturales y el bienestar de países como El Salvador, con pocas emisiones de gases de efecto invernadero. 

Nos llena de mucha preocupación los posibles retrocesos en materia de consensos internacionales sobre la lucha a nivel multilateral contra los efectos negativos del cambio climático. 

Señor Presidente,

Deseo finalizar destacando que en mi país, los Acuerdos de Paz, que firmamos en 1992, han llegado a su vigésimo quinto aniversario, nos enseñaron que las mejores conquistas son las que se alcanzan con el trabajo y la voluntad de todos y todas. 

En este marco, deseo expresar mis agradecimientos por el apoyo y acompañamiento que el Secretario General de las Naciones Unidas brinda al proceso de diálogo nacional que estamos desarrollando en El Salvador y que se encuentra en una segunda etapa hacia la búsqueda de Acuerdos de País. 

Con ese mismo ánimo de trabajo conjunto y cooperación, les invito a que nos unamos en torno a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, centrándonos verdaderamente en las personas, para que nadie se quede atrás y que todos y todas en este planeta tengan una vida digna en un entorno de paz. 

Muchas gracias.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Monseñor Romero y la Cultura de Paz en El Salvador

Noticias 21 Sep 17 0

Dr. Juan José Tamayo.

 

Texto completo de la conferencia inaugural del Encuentro Internacional sobre Cultura de Paz En El Salvador, celebrado esta semana. El Dr. Juan José Tamayo, es un intelectual español director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”, de la Universidad Carlos III de Madrid. También es autor de varios libros.

 

Este año convergen dos efemérides trascendentales para el pueblo salvadoreño: el 25 aniversario de los Acuerdos de Paz de 1992, que el mundo entero siguió con gran expectación tras doce largos años de guerra y que sirvieron de referencia para acuerdos de reconciliación de otros países, y el centenario del natalicio de Monseñor Romero, que viene celebrándose en todo el mundo y en todos los ámbitos: religioso, político, cultural, educativo.

Son dos efemérides que no pueden caer en el olvido, sino deben ser recordados en un acto de memoria histórica colectiva de liberación, como momentos portadores de luz en medio de la oscuridad del presente y grávidos de utopía que anticiparon otro mundo posible, que hoy nos toca hacer realidad; como relato vivo y activo de las luchas populares y, citando al filósofo Walter Benjamín y al teólogo Johann Bapist Metz, como memoria subversiva de las víctimas y rehabilitación de su dignidad negada; como punto de partida de un proyecto de nueva sociedad basada en una cultura de paz, una política de justicia y una economía tendente a la igualdad en todos los terrenos.         

El itinerario a seguir en esta conferencia es el siguiente: empezaré con una breve reflexión sobre la paz como bien preciado, al tiempo que frágil y quebradizo. A continuación me referiré a su contrapunto, la violencia y las diferentes formas que reviste, según el análisis de Ignacio Ellacuría. Posteriormente expondré el pensamiento y la praxis de Monseñor Romero en torno a los derechos humanos, su crítica a los diferentes tipos de violencia y su propuesta de construcción de una cultura de paz basada en la justicia. Responderé a la pregunta por qué lo mataron. Terminaré con una reflexión sobre el significado de monseñor Romero hoy, cuarenta años después de su nombramiento  como arzobispo de San Salvador y 37 años después de su asesinato.  

 

  • La paz, bien preciado, pero frágil y quebradizo

 

 

La paz es uno de los bienes más preciados y anhelados por la humanidad, pero, al mismo tiempo, uno de los más frágiles y amenazados. Rastreando las huellas de la historia humana, en vano buscaríamos un estado duradero de paz. A lo más, encontraríamos armisticios, breves periodos intermedios entre dos guerras, que no son precisamente remansos de paz, sino tiempo dedicado de manera calculada a preparar nuevas guerras. La humanidad -o al menos sus dirigentes, también los religiosos-, pareciera seguir la consigna belicista de Cicerón, que hiciera suya Agustín de Hipona: “Si quieres la paz, prepara la guerra”. Una consigna muy alejada del ideal ilustrado de la “paz perpetua” que propusiera Emmanuel Kant en la obra del mismo título, publicada en 1795, poco después de la firma de la paz de Basilea entre Francia y Suiza, donde podemos leer:

“Esta facilidad para hacer la guerra, unida a la inclinación que sienten hacia ella los que tienen la fuerza y que parece congénita a la naturaleza humana, es el más poderoso obstáculo para la paz perpetua”. ¡Kant, siempre tan oportuno, tan certero, tan actual!.

Existe una falta de sintonía entre los mensajes de paz que ofrecen las religiones  y sus manifestaciones violentas a través de las cuales han logrado imponerse por la fuerza de las armas. Lo que con gran lucidez decía de los cristianos Baruc Espinoza, que había sufrido en su propia carne la exclusión de la comunidad judía, es aplicable a no pocos creyentes de otras religiones:

“Me ha sorprendido –afirma-  a menudo ver a hombres que profesan la religión cristiana, religión de paz, de amor, de continencia, de buena fe, combatirse los unos a los otros con tal violencia y perseguirse con tan terribles odios, que más parecía que su religión se distinguía por este carácter que por lo que antes señalaba. Indagando la causa de este mal, he encontrado que proviene, sobre todo, de que se colocan las funciones del sacerdocio, las dignidades y los deberes de la iglesia en la categoría de las ventajas materiales, y en que el pueblo imagina que toda religión consiste en los honores que tributa a sus ministros”.

No es este el caso ni la actitud de Monseñor Romero, ejemplo de coherencia entre su mensaje de reconciliación y su compromiso por la paz basada en la justicia, entre su persona pacífica y su práctica pacificadora en medio del múltiple conflicto que vivía El Salvador.

 

 

  • Tres tipos de violencia, según Ignacio Ellacuría

 

 

Ejemplo luminoso de trabajo por la paz a través de la lucha por la justicia es el teólogo y filósofo hispano-salvadoreño Ignacio Ellacuría, que destacó por su función de mediador, negociador y pacificador durante la guerra que desangró durante doce años a este país centroamericano en la creencia  de que la paz era posible, pero no a cualquier precio, sino cimentada sobre la justicia. No fue un negociador ingenuo ni fácilmente manipulable. Se mostró contrario a la solución militar por creer que no iba a solucionar el problema fundamental: la injusticia estructural en que vivía instalado El Salvador. Era partidario del diálogo y la negociación, en los que estuvo implicado directamente a través de no poco encuentros con las dos fuerzas armadas. El objetivo de su propuesta negociadora era doble: conseguir que terminara la guerra y que desapareciera la violencia estructural.    

En torno al tema que nos ocupa, las reflexiones de Ellacuría sobre la paz y la violencia resultan especialmente iluminadoras por su solidez argumental, el rigor en sus análisis y el testimonio personal y porque le sirvieron de guía a monseñor. En sus análisis de la realidad latinoamericana y salvadoreña Ellacuría distingue tres tipos de violencia: la estructural, la revolucionaria y la represiva.

  1. a) La violencia estructural es la que está instalada en el corazón mismo del sistema injusto y es ejercida de manera sistemática -valga la redundancia- por él. Es  la violencia primera y más grave, ya que mantiene a las mayorías populares en condiciones infrahumanas, atenta contra su dignidad y destruye el tejido de la vida de los sectores más vulnerables de la sociedad. Esta violencia debe ser erradicada con medios eficaces.
  2. b) La violencia revolucionaria es una violencia derivada, que responde organizadamente a la violencia originaria con el objetivo de crear una sociedad más justa.
  3. c) La violencia represiva es la respuesta del Estado y de las clases dominantes a toda protesta popular –violenta o pacífica-, recurriendo incluso a prácticas terroristas sin ningún escrúpulo de conciencia. Es, junto con la violencia estructural del sistema, la que segó la vida de Romero, Rutilio Grande y sus dos acompañantes Manuel Solórzano y Nelson Rutilio Lemus, Ellacuría, sus compañeros jesuitas, Elba y Celina, religiosas y religiosos, numerosos activistas de los derechos humanos y poblaciones civiles enteras. Dicha violencia es siempre condenable.

Ellacuría reconoce la moralidad y la coherencia cristiana de la violencia revolucionaria en situaciones muy concretas, pero llama la atención sobre los peligros que comporta: puede agudizar la violencia de la parte opuesta; tiende a poner delante la conquista o la conservación del poder, convirtiendo éste en fin; hay una inclinación a la venganza hacia personas o grupos que antes detentaban el poder. En la violencia revolucionaria hay que evitar el odio al enemigo, ya que es una persona humana a quien hay que liberar de su opresor o represor violento.  Rechaza, sin excepción, el recurso a acciones terroristas, que son dictadas  por el odio.

Muestra su preferencia por los métodos no violentos. “El Evangelio –afirma- está más en favor de los medios pacíficos que de los violentos, más en favor de la paz que de la guerra, más del servicio que de la dominación, más del amor que del enfrentamiento”. Al final su apuesta por el diálogo y la violencia dio sus frutos, aunque él no pudiera verlos ni disfrutar de ellos.

En el pensamiento de Ellacuría hay una consideración importante sobre la complicidad del primer Mundo en las situaciones de violencia del Tercer Mundo. Éste ha tenido que sufrir la violencia colonizadora y actualmente soporta las consecuencias de una sistemática injerencia económico-política de los países dominadores, quienes, además, con su actitud insolidaria, abren una sima cada vez mayor entre países pobres y países ricos. Ese análisis le lleva a la conclusión de que “las grandes potencias y las políticas de bloques son enormemente responsables de la violencia en el mundo”.

 

  1. Romero, en defensa de los derechos humanos y de la vida de los empobrecidos

Durante los tres años que estuvo al frente de la arquidiócesis de San Salvador –de 1977 1980-  Monseñor Romero vivió bajo el signo de las tres violencias descritas y experimentó en su propia persona, en su propia carne, la agresiones procedentes de la violencia estructural y de la violencia terrorista, ambas coaligadas para terminar con su vida, como sucedió la fatídica tarde del 24 de marzo de 1980 durante la celebración de la eucaristía en el Hospital de la Divina Providencia en la colonia de Miramonte en presencia de unas cincuenta personas asistentes al acto litúrgico, que quedaron atónitas y se sintieron impotentes ante tamaño acto criminal.   

La respuesta a los diferentes tipos de violencia fue la defensa de los derechos humanos, pero no de manera genérica ni conforme a un universalismo abstracto, sino en la realidad salvadoreña, donde eran pisoteados sistemáticamente por los diferentes poderes del Estado y la oligarquía en “santa” alianza. Una defensa no desde fuera como persona que contempla el conflicto desde la neutralidad, sino implicándose en él directamente hasta mancharse las manos, no evadiéndose bajo la justificación de que su misión era solo religiosa y espiritual, sino tomando partido en el conflicto por las mayorías populares y las organizaciones populares, si bien críticamente. Una defensa de los derechos humanos de las personas y colectivos a quienes se les negaba. Especial atención prestó a la defensa de la vida de quienes la tenían más amenazada, de quienes, como dijera Bartolomé de Las Casas de los indígenas, morían antes de tiempo: la vida de los pobres. Lo puso de manifiesto en la homilía del 16 de marzo de 1980, una semana antes de ser asesinado con estas palabras:

“Nada hay más importante para la Iglesia que la vida humana, la persona. Sobre todo, de la persona de los pobres y oprimidos, que además de ser humanos, son también seres divinos, por cuanto de ellos dijo Jesús que todo lo que con ellos se hace Él lo recibe como hecho a Él. Y esa sangre, la muerte, están más allá de la vida Tocan el poder de Dios”. Hay aquí una apelación al Dios de la vida, de la teología de la liberación, frente a los ídolos de muerte, que es central en la teología de la liberación. Una vida que Romero no reduce a la espiritual y eterna, sino que centra en las condiciones materiales.

La vida de los pobres, o mejor, de las personas y de los colectivos empobrecidos por el sistema, fue su causa, que paradójicamente le costó la suya. (Bien pudiera aplicarse a Monseñor Romero lo que su amigo el obispo-profeta hispano-brasileño Pedro Casaldáliga dijere de sí mismo: “Mis cusas son más importantes que mi vida”). Lo expresó teológicamente en el discurso de recepción del doctorado honoris causa concedido por la Universidad d Lovaina (2/2/1979), citando una afirmación de San Ireneo de Lyon, padre de la Iglesia primitiva y aplicándola a la realidad salvadoreña:

“Los antiguos cristianos decían; gloria Dei homo vivens (“la gloria de Dios es el ser humano que vive”). Nosotros podríamos concretar esto diciendo; Gloria Dei vivens pauper (“la gloria de Dios es el pobre que vive” o “la vida del pobre”). Creemos que desde la trascendencia del Evangelio podemos juzgar en qué consiste la verdad de la vida de los pobres, creemos también que poniéndonos del lado de ellos e intentando darles vida sabemos en qué consiste la eterna verdad de Evangelio”.      

Romero hizo una defensa de los derechos humanos no sólo a través declaraciones, sino con hechos. Creó en la arquidiócesis la Tutela Legal, que ha sido eliminada por el arzobispo actual. Se negó a participar en actos gubernamentales mientras no se investigara el crimen de Rutilio Grande y sus dos acompañantes (poner nombres). Dio orden de cerrar los colegios dependientes del arzobispado en protesta por el la represión generalizada que sufría el país y por la persecución contra los sectores eclesiales comprometidos en la lucha por la justicia. El domingo 20 de marzo de 1977 ordenó la suspendió de todos los servicios religiosos arquidiocesanos y convocó a una misa delante de la catedral, a la que asistieron decenas de miles de personas.

La reconciliación fue una de las palabras más frecuentes en sus escritos. Citando a San Pablo, llama a los cristianos y cristianas a ejercer el servicio de la reconciliación y a trabajar por una “Iglesia de reconciliación” (Homilía del 16/3/198).       

 

 

  • Justicia y paz en la vida y el pensamiento de Romero

 

 

En su práctica pastoral, reflexiones teológicas, mensajes radiofónicos, homilías, escritos, en el trato con la gente, en su relación con los políticos y con sus colegas del episcopado y del clero, en su vida cotidiana,  Romero tuvo como lema dos textos de la Biblia que vinculan la paz con la justicia. Uno es el bello salmo 85: “La paz y la justicia se besan”. Otro es del profeta Isaías: “La paz solo puede ser el fruto de la justicia”. No hay paz sin justicia. Ambas son inseparables. Veámoslo en algunas de sus más significativas actuaciones.

 

Denuncia de la oligarquía y de los poderes políticos y militar

 

Romero hace una crítica directa, radical, con nombres propios, a los poderes coaligados y cómplices en la represión popular: el Gobierno, las Fuerzas Armadas, los cuerpos de seguridad, la judicatura, la derecha política y la oligarquía.

Denuncia “la fuerte represión y la violencia cruda, cruel y despiadada” de la derecha, que constituye una verdadera provocación a los grupos organizados. “Algunos –asevera- llegan a creer en la posibilidad de un entendimiento entre solo cuerpos de D’ Aubuisson. Queremos señalar la intervención del Sr. D’ Aubuisson por lo que tiene de falaz, de mentirosa y de deformadora. Esperamos que la Fuerza Armada haya podido medir la falsedad de este señor que quiere nombrar héroe nacional a un torturador, que no se hace cargo ni de los desaparecidos, ni de los asesinados, ni de los torturados. Que confunde la letra de los estatutos de ORDEN con su práctica inveterada de amedrentamiento y de muerte, y que aporta testimonios falsos, que no engañan ni al más tonto” (Homilía de Romero, 10.02.1980). La reacción de D’ Aubuisson ante tan directa denuncia no se hizo esperar. Sólo un mes y medio después Romero caía abatido por las balas de un sicario contratado por el creador de los escuadrones de la muerte.

Critica la absolutización del poder, de las organizaciones políticas, el frente de  la derecha, que en El Salvador –dice- se identifica con la riqueza, la propiedad privada, cuestiona el frente de la ultraderecha, las organizaciones fantasma o reales “que amenazan  a muerte, acribillan a balaos, secuestran”. Califica esta actitud de idolatría de dioses que se están cobrando vidas humanas y de servidores del dios Moloc, que exigía sacrificios de niños. Critica también a las organizaciones armadas de la extrema izquierda por sus crímenes e idolatrías” (Homilía 12/8/1979).  

Las críticas de Romero en sus homilías alcanzan hasta el corazón del poder económico de El Salvador: la oligarquía, a la que acusa de poseer la tierra que es de todos los salvadoreños. Es a ella a quien responsabiliza de haber dinamitado la emisora de la archidiócesis, YSAX. Y explica el motivo de dicha destrucción y de la violencia desplegada por los oligarcas:

“La oligarquía, al ver el peligro de que pierda completamente el dominio que tiene sobre el control de la inversión, de la agro-exportación y sobre el casi monopolio de la tierra está defendiendo sus egoístas intereses: no con razones, no con apoyo popular, sino con lo único que tiene: el dinero que le merite comprar armas y pagar mercenarios, que están masacrando al pueblo y ahogando toda legítima expresión que clama justicia y libertad. Por eso estallan todas las bombas manejadas bajo este signo. También la de la UCA. Por ello también han asesinado a tantos campesinos, estudiantes, maestros, obreros  y demás personas organizadas” (Homilía de Romero, 24.02.1980).

Citando la Epístola de Santiago, del Nuevo Testamento y a los Padres de la Iglesia recuerda a la oligarquía: “lo que tienes lo has robado. Lo has robado al pueblo que perece en la miseria. Lo has robado”. Citando a Pablo VI cuando era arzobispo de Milán pide a los oligarcas que se despojen de los bienes injustos, si no quieren ser despojados. Condena la idolatría de la riqueza y de la propiedad privada que hace consistir la grandeza del ser humano en el “tener” olvidándose de que la verdadera grandeza es “ser”. Citando el discurso de Juan Pablo II en Puebla, recuerda que “sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social” (19.07.1979).

Denuncia la “absolutización de la riqueza”, que considera el gran mal de El Salvador y la propiedad privada como absoluto intocable, porque, afirma,  “no es justo que unos pocos tengan todo y lo absoluticen de forma que nadie lo pueda tocar”, mientras “la mayoría marginada se está muriendo de hambre” (Homilía 17/8/1979).

La idolatría de la riqueza constituye, a juicio de Romero, el mayor peligro para el país, y la injusticia social es la razón de la violencia y del malestar general del pueblo. Pareciera que el papa Francisco hubiere leído las homilías de Romero y se hubiera inspirado en ellas cuando escribió la exhortación apostólica “La alegría del evangelio”, donde formula los cuatro “no es” más radicales contra el modelo capitalista en su actual versión neoliberal:

– No a una economía de la exclusión (nn,. 3, 54)

– No a la nueva idolatría del dinero  (nn. 55, 56).

– No a un dinero que gobierna en lugar de servir (nn. 57-58)

– No a la inequidad que genera violencia (nn. 59,60)

En el terreno de la idolatría de la riqueza, Romero invierte el orden entre esclavitud y libertad. Es libre la persona que no está subyugada al dios Dinero; es esclavo el idólatra del dinero. La utilidad del dinero no es un fin en sí mismo, sino un medio; está al servicio del ser humano, no viceversa (Homilía 15/7/1979).

En la crítica de la idolatría de la riqueza monseñor Romero se sitúa en la mejor tradición anti-idolátrica de los profetas de Israel, Jesús de Nazaret, Bartolomé de Las Casas, Antonio Montesinos, Marx, Ignacio Ellacuría, el papa Francisco, la teología de la liberación…. Una tradición que hemos de recuperar en nuestra crítica del idólatra neoliberalismo. Moisés sorprendió al pueblo judío adorando al becerro de oro. El neoliberalismo adora el oro del becerro.    

 

 

  • La carta a Carter: USA, obstáculo para la paz en El Salvador

 

 

Romero no solo desafió a la oligarquía y a los poderes represivos que ejercían la violencia en El Salvador. También desafió al Imperio estadounidense en la persona de su presidente Jimmy Carter, a quien escribió una carta en la que le expresaba su preocupación por que el Gobierno de los Estados Unidos estuviera estudiando la manera de favorecer la carrera armamentística de El Salvador con el envío de equipos militares y asesores. Si tal información se confirmara, escribe Romero, la medida de Estados Unidos “en lugar de favorecer  una mayor justicia y paz en El Salvador agudiza sin duda la injusticia y la represión contra el pueblo organizado que muchas veces ha estado luchando por que se respeten sus derechos humanos más fundamentales”.

El arzobispo de San Salvador acusaba a la Junta de Gobierno, las Fuerzas Armadas y los Cuerpos de Seguridad de El Salvador de que “solo han recurrido a la violencia represiva produciendo un saldo de muertos y heridos mucho mayor que los regímenes militares recién pasados”. Por eso pedía a Jimmy Carter que prohibiera dar dicha ayuda militar al Gobierno salvadoreño y que “su Gobierno no intervenga directa o indirectamente con presiones militares, económicas, diplomáticas, etc. en determinar el destino del pueblo salvadoreño”.

Citando la Conferencia Episcopal Latinoamericana de Puebla, Romero consideraba deplorable e injusta la intromisión de potencias extranjeras en la trayectoria económica y política del país y reclamaba el derecho a la legítima autodeterminación. Dado su elevado nivel de concientización y organización, creía que el pueblo era el único capaz de superar la crisis en la que se encontraba el país y de asumir la gestión responsable del futuro de El Salvador.       

Numerosas fueron las muestras de solidaridad con la Carta que llegaron de diversos sectores del pueblo y de la Iglesia, entre ellos religiosas y sacerdotes que trabajaban pastoralmente en El Salvador y varios obispos latinoamericanos que expresaron a Romero su apoyo por dicho gesto de protesta, así como su solidaridad ante la destrucción de la emisora de la archidiócesis.

La carta, empero, fue calificada de “devastadora” por un miembro del Gobierno de Estados Unidos. Calificativo que fue respondido por Romero diciendo que su intención no era devastar, sino simplemente, en nombre del pueblo, pedir lo que parecía haber abierto los ojos a Estados Unidos”. Jimmy Carter le respondió con una larga misiva en la que, aun reconociendo las desafortunadas actuaciones que ocasionalmente habían tenido las Fuerzas Armadas en el pasado, justificaba su apoyo a la Junta Militar porque “ofrece las mejores perspectivas” y afirmaba que “la mayor parte de la ayuda económica será en beneficio de los más necesitados”.

“Nos preocupa tanto como a Usted –afirmaba la misiva de Carter- que no sea usado ese subsidio en forma represiva y que se trata de mantener el orden con un uso mínimo de fuerza letal”. La carta de Carter se refería a la necesidad de un ambiente menos beligerante y de menor confrontación y aseveraba que los Estados Unidos no interferirían en los asuntos internos de El Salvador. Mencionaba, además, la amenaza de guerra civil que presentaba como alternativa a las reformas del Gobierno.  

Romero dio a conocer el contenido de la carta de Carter en la homilía del 16 de marzo de 1980 y también su valoración. Le parecía un juicio político discutible decir que  la Junta de Gobierno de El Salvador ofrecía mejores perspectivas. Sobre la injerencia de Estados Unidos en los asuntos de El Salvador, el comentario del arzobispo no podía ser más expresivo: “Esperamos que los hechos hablen mejor que las palabras”. Sobre la alternativa de guerra civil a las reformas de la Junta a la que se refería el Presidente estadounidense como amenaza, Romero creía que su tendencia era a crear psicosis, que no había que estar impresionados por una próxima guerra civil y que había otras alternativas racionales que era necesario buscar.    

Sobre la ayuda militar reclamaba una severa vigilancia “para que no redunde en represión de nuestro pueblo. Y esto es evidente porque la postura de la Fuerza Armada se ha ido, cada vez más, haciendo pro-oligárquica y brutalmente represiva”.

La Carta de Monseñor Romero a Jimmy Carter demuestra que la denuncia profética del arzobispo de San Salvador no solo se dirigía al poder político, económico, militar y paramilitar de su país, sino que apuntaba al corazón mismo del Imperio norteamericano en la persona de su Presidente.  

 

  1. ¡Cese la represión!

 

El momento álgido de la condena de Romero de la represión militar y de su apuesta por la paz fue sin duda el tantas veces citado sermón del 23 de marzo de 1980, que tiene carácter profético y recuerda las denuncias de Bartolomé de Las Casas ante el rey de España por la inhumanidad que los encomenderos trataban a los indígenas y el Sermón de Montesinos en Santo Domingo el cuarto IV domingo de adviento de 1511 que acusó a los encomenderos de estar en pecado mortal por la esclavitud a la que sometían a las comunidades originarias. Estas fueron sus palabras:

“Yo quisiera hacer un llamamiento de manera especial a los hombres del ejército y en concreto a las bases de la Guardia Nacional, de la Policía, de los cuarteles. ¡Hermanos! ¡Son de nuestro pueblo! ¡Matan a nuestros hermanos campesinos! Y ante una orden de matar que dé un hombre debe prevalecer la ley de Dios que dice: ¡No matar! Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la Ley de Dios. Una ley inmoral, nadie tiene que cumplirla. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia, y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado. La Iglesia, defensor de los derechos de Dios, de la Ley de Dios, de la dignidad humana, de la persona, no puede quedarse callada ante tanta abominación. Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas si van tenidas de sangre. En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos lamentos suben hasta el cielo cada días más tumultuosos, les suplico, les ruego, ¡les ordeno! en nombre de Dios: ¡Cese la represión!” (Homilía, 23/3/1980).

Para reclamar el fin de la represión hace una cuádruple apelación: a Dios, el sufrido pueblo, a la conciencia y a la ley moral, que conduce derechamente a la condena de la violencia institucional instalada en el sistema.       

Apela al nombre de Dios, a quien también apelaban las clases dirigentes para justificar la represión popular y para matar haciendo realidad la afirmación del filósofo Martin  Buber: “Dios… es la palabra más vilipendiada de todas las palabras humanas. Ninguna ha sido tan mancillada, tan mutilada… Las generaciones humanas han hecho rodar sobre esta palabra el peso de su vida angustiada, y la han oprimido contra el suelo. Yace en el polvo y sostiene el peso de todas ellas. Las generaciones humanas, con sus partidismos religiosos, han desgarrado esta palabra. Han matado y se han dejado matar por ella. Esta palabra lleva sus huellas dactilares y su sangre… Los hombres dibujan un monigote y escriben debajo la palabra ‘¡Dios!’. Se asesinan unos a otros, y dicen: ‘lo hacemos en nombre de Dios’. Debemos respetar a los que prohíben esta palabra, porque se rebelan contra la injusticia y los excesos que con tanta facilidad se cometen con una supuesta autorización de ‘Dios’. ¡Qué bien se comprende que muchos propongan callar, durante algún tiempo, acerca de las ‘últimas cosas’ para redimir esas palabras de las que tanto se ha abusado!» Bien seguro que ya no será posible purificar la Palabra de «Dios» de tanto vilipendio y mancillamiento, de tanto desgarro y mutilación, de tanto secuestro y manipulación a que ha sido sometida a lo largo de los siglos.

Matar en nombre de Dios, decía José Saramago, es convertir a Dios en un asesino. Romero cambia la significación de Dios y la funcionalidad de su nombre: del Dios de la guerra al Dios de la paz, del dios de la muerte al Dios de la vida, del Dios de los poderosos al Dios del pueblo que sufre, del Dios señor feudal al Dios subalterno y de los subalternos, como afirma Boaventura de Sousa Santo en su sugerente obra e teología política Si Dios fuese un activista de los derechos humanos (Trotta, Madrid, 2014).

Apela al pueblo sufrido y sufriente. Dios deja de ejercer la función legitimadora de los poderes represivos con los que históricamente ha estado aliado a través de su  poder absoluto: omnipoten-cia, onmiscien-cia, omnipresen-cia, y se pone del lado del sufrido pueblo. Se invierte la alianza: de Dios con los poderosos a Dios con el pueblo. Romero hace realidad la teología de Ellacuría sobre el Dios crucificado y sin poder y los pueblos crucificados, a quienes hay que liberar bajándolos de la cruz.

Apela a la conciencia, que nunca puede justificar el uso de la violencia contra los hermanos y las hermanas, los vecinos, ni sentirse tranquila eliminando al prójimo.

Apela, finalmente, a la ley moral y a la ley de Dios que coinciden en condenar la violencia, y más en nombre de Dios.

La cuádruple apelación constituye la mejor deslegitimación de la violencia ejercida por el poder militar y la apuesta por el diálogo, la negociación y la reconciliación.

 

  1. Crónica de una muerte anunciada: ¿por qué lo mataron?

En agosto de 2016, durante mi estancia en El Salvador como profesor invitado en las Universidades Don Bosco y UCA leí la excelente novela Noviembre, del escritor salvadoreño Jorge Galán, que se inspira en el impune asesinato de los seis jesuitas y de Elba y Celina el 16 de noviembre de 1989. La leí recorriendo algunos de los escenarios donde se produjeron los hechos. Mientras leía el libro me rondaba por la mente una pregunta: ¿por qué los mataron? Estos días, mientras preparaba esta conferencia volví a hacerme la misma pegunta que ahora me planteo ante Ustedes sobre el asesinato de Monseñor Romero: ¿por qué lo mataron?

No fue, ciertamente, por haberse desviado de su actividad pastoral y por haberse implicado en la actividad política del lado de los revolucionarios, como creían y afirmaban algunos hermanos suyos en el episcopado salvadoreño y en el Vaticano. La lucha por la justicia y el trabajo por la paz son inherentes a la fe cristiana no son una desviación del verdadero cristianismo, sino que pertenecen a su esencia, son le verificación de la autenticidad de la fe.

La comisión teológica del Vaticano encargada de estudiar su asesinato reconoció que monseñor Romero murió mártir por odio a la fe. Siento disentir de dicha apreciación. Sus asesinos se decían cristianos y compartían la misma fe que Romero. Yo creo que la verdadera razón del asesinato fue su lucha por  la justicia, su opción por los pobres y su cada vez más radical denuncia de los poderes políticos, económicos, militares. Fue la puesta en práctica de las Sermón de la Montaña -Carta Magna del Cristianismo-, que declara bienaventurados a los constructores de paz y a los perseguidos por causa de la justicia.

Tampoco fue por haber permitido la entrada del comunismo en la iglesia salvadoreña, como vino a decirle Juan Pablo II en una audiencia en el Vaticano de la que Monseñor Romero abatido y desolado, a lo que Romero le respondió: “Pero, Santo Padre, en mi país es muy peligroso hablar de anticomunismo, porque el anticomunismo lo proclama la derecha, no por amor a los sentimientos cristianos, sino por el egoísmo de cuidar sus intereses”. Un anticomunismo, le dijo, que defendía el capitalismo y perseguía a la Iglesia, y muy especialmente a los sacerdotes, religiosos y religiosas.

El asesinato de monseñor Romero tiene la misma o similar explicación que la ofrecida por Jon Sobrino sobre el asesinato con nocturnidad y alevosía de sus compañeros jesuitas: lo mataron porque analizó la situación real de El Salvador y fue a la raíz de los problemas. Dijo la verdad del país en sus homilías, programas radiofónicos y declaraciones públicas. Desenmascaró la mentira y practicó la denuncia profética. Fue conciencia crítica de una sociedad de pecado y conciencia creativa de una sociedad distinta, la utopía del Reino de Dios entre los pobres. ¡Y eso no se perdona!  

Monseñor Romero fue asesinado por haber ejemplificado con hechos y  palabras el valor moral y evangélico de la justicia en un país donde reinaba la injusticia estructural; el valor de la paz en un país marcado por la violencia institucional; el valor de la solidaridad, en un país donde las mayorías populares sufrían la pobreza y la marginación social; el valor de la vida, en un país donde la vida de los pobres carecía de valor y se podía prescindir de ella impunemente.

Romero vivió el cristianismo no como opio y alienación, sino como liberación y conciencia crítica; no al servicio de los poderosos, sino de los empobrecidos. Denunció la concentración de la riqueza en manos de unas pocas familias que mantenían al pueblo en un régimen de esclavitud. Criticó severamente la alianza entre el poder político, el poder económico y el poder militar contra el pueblo, y el apoyo de Estados Unidos a dichos poderes para masacrar al pueblo salvadoreño. Buscó caminos de reconciliación a través de la negociación y de la no violencia activa, siguiendo el ejemplo de tantos líderes religiosos y morales a lo largo de la historia. Con su testimonio evangélico y su estilo de vida austero anticipó la utopía de otro mundo posible sin violencia, ni injusticia, ni corrupción, sin desigualdad social, ni opresión política, ni explotación económica, sin imperialismo, ni militarismo.  

¿Por qué mataron a monseñor Romero? Coincido con la respuesta del profesor de filosofía de la UCA, Carlos Molina: “No fue por defender los derechos de la Iglesia ante el poder secular, sino por ponerse al lado de los pobres, esos que tanto el poder secular como las mismas iglesias habían explotado, oprimido y excluido […], por haber asumido el profetismo utópico que era la única respuesta ante los falsos dioses que se cebaban en la vida del pueblo y así se convirtió en su enemigo”.

 

  1. Significado de Romero hoy: cristianismo liberador, ciudadanía crítica, pedagogía de la liberación y democracia participativa

 

Tras su beatificación en 2015, el nombre de Romero está hoy en boca de todos y es objeto de culto popular. Pero creo que se está desenfocando su verdadera personalidad, como muchos temíamos una vez fuera elevado a los altares. La imagen que se está difundiendo es de un obispo piadoso, devoto de la Virgen María, milagrero, obediente a Roma. No pongo en duda dichas actitudes, pero no fueron por las que destacó durante los tres años de arzobispo de San Salvador, ni la función principal que ejerció y menos aún el motivo de su asesinato.

Urge recuperar la figura profética y liberadora de Monseñor Romero, su dimensión política subversiva y su teología política de la liberación Yo creo que la  beatificación de monseñor Romero constituye un reconocimiento de la teología de la liberación, perseguida durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI y seguida y practicada hoy por el papa Francisco. Es necesario recuperar la figura de Romero como modelo y referente de un cristianismo liberador y de una  ciudadanía crítica, activa y participativa.  

Resumiendo podemos sacar las siguientes conclusiones:

  1. Cristianismo liberador. Romero es un símbolo luminoso de un cristianismo liberador en el horizonte de la teología de la liberación frente a las tendencias alienantes y neoconservadoras y comprometido con la causa de los pobres. Puso en práctica, la  afirmación de Paulo Freire: “No podemos aceptar la neutralidad de las iglesias ante la historia”.
  2. Ciudadanía crítica, activa y participativa.  Romero fomentó a través de sus homilías, la emisora de la arquidiócesis, los programas radiofónicos, el ejercicio de una ciudadanía crítica, activa y participativa. Romero reconocía la existencia de una conciencia crítica que iba formándose en el cristianismo salvadoreño, un cristianismo consciente, no de masas. Citando la Conferencia Episcopal Latinoamericana celebrada en Puebla de los Ángeles (México) en 1979, Romero defendía la necesidad de “ser forjadores de nuestra propia historia”, no permitiendo que sean otros quienes desde fuera nos impongan el destino a seguir. La Iglesia tiene que implicarse en dicha ciudadanía activa: “En la medida en que seamos Iglesia, es decir, cristianos verdaderos, encarnadores de Evangelio, seremos el ciudadano oportuno, el salvadoreño que se necesita en esta hora” (Homilía 17/1/1979).  
  3. Pedagogía liberadora desde la opción por los pobres. Monseñor Romero fue un excelente pedagogo que siguió el método jocista del ver-juzgar-actuar y el de concientización de Paulo Freire: paso de la conciencia ingenua e intransitiva a la conciencia transitiva y activa, de la conciencia mítica a la conciencia histórica, de la conciencia a la acción transformadora y a la praxis liberadora.
  4. Espiritualidad liberadora. Monseñor Romero fue una persona espiritual, un místico, pero sin caer en el espiritualismo. Fue una persona profundamente piadosa, pero no con una piedad alienante ajena a los conflictos sociales. Fue un pastor, pero de los que huelen como pide el papa Francisco a los sacerdotes y obispos católicos. Vivió la devoción a María, pero no la María sumisa, sino la María de Nazaret del Magnificat que declara destronados de los poderosos y empoderados a los humildes, despojados de sus bienes a los ricos y saciados a los pobres.
  5. Monseñor Romero fue un referente en la lucha por la justicia para creyentes de las diferentes religiones y no creyentes de las distintas ideologías. Igualmente lo fue para los políticos por su nueva manera de entender la relación crítica y dialéctica entre poder y ciudadanía, así como para los dirigentes religiosos por su correcta articulación entre espiritualidad y opción por los pobre, ejercicio pastoral y actitud profética.
  6. Democracia participativa. La democracia hoy está enferma, gravemente herida, y es posible que de muerte. Se encuentra sometida al asedio del mercado y acorralada por múltiples sistemas de dominación, que son más fuertes que ella y amenazan con derribarla. Estos sistema de dominación son: el capitalismo en su versión neoliberal; el colonialismo en su versión neocolonial extractivista, anti-indígena y anti-afrodescendiente; el patriarcado en su versión más extrema de la violencia de género (machista), que el año pasado se saldó con 60.000 feminicidios en todo el mundo; los fundamentalismos religiosos y su irracional y destructora deriva terrorista; el modelo científico-técnico de desarrollo de la modernidad, que destruye nuestra casa común, la naturaleza; la violencia estructural del sistema, que somete a miles de millones de personas a situaciones de extrema e inhumana pobreza.

Como respuesta frente a la democracia herida de muerte es necesaria, en palabras del sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, democratizar la revolución y revolucionar la democracia. Monseñor Romero puede ser un referente en esta tarea.

  1. Trabajo por la paz y la justicia a través de la no violencia activa. Ignacio Ellacuría dijo que: “Con monseñor Romero Dios ha pasado por El Salvador”. Yo me atrevería a decir: monseñor Romero es piedra angular en el edificio de la cultura de paz que estamos llamados a construir todas y todos en El Salvador, América Latina y en todo el mundo. Eso sí, desde la opción por los pobres. Él ejemplificó como nadie la propuesta del poeta cubano José Martí: “Con los pobres de la tierra mi suerte yo quiero echar”.   

Muchas gracias.

San Salvador, 19 de septiembre de 2017

  


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Huracán María’ causa gran desastre en Puerto Rico; también golpea Dominicana

Noticias 21 Sep 17 0

Puerto Rico vive hoy uno de los peores desastres de su historia. Los puertorriqueños despertaron este jueves en una isla devastada y sin energía eléctrica por el paso la víspera del huracán María, que dejó un muerto antes de seguir camino hacia el norte de República Dominicana con vientos de 185 Km/hora.

En su arrasador paso por las Antillas Menores y las Islas Vírgenes estadunidenses, oscilando entre las categorías 4 y 5 la mayor parte del tiempo, María ha dejado 10 muertos en total y la pequeña isla de Dominica destruida e incomunicada.

Rebajado a categoría 3 de la escala Saffir-Simpson (de máximo 5), su ojo rozará la costa norte de República Dominicana antes de adentrarse en el Atlántico Norte.

El presidente Donald Trump definió como zona de “gran desastre” a Puerto Rico, un territorio autónomo estadounidense, lo cual libera fondos ilimitados de ayuda federal para una isla que se había declarado en bancarrota en mayo.

Trump “ordenó asistencia federal para complementar los esfuerzos de recuperación locales del territorio en las áreas afectadas por el huracán María”, indicó la Casa Blanca en un comunicado.

Un hombre falleció en Bayamón, en el noreste de la isla, confirmó a la AFP Yennifer Álvarez, portavoz de la casa de gobierno. El tablón que había clavado para tapiar la ventana se desprendió y lo golpeó de muerte.

Los primeros reportes hablaban de inundaciones y grandes perjuicios a la infraestructura y el gobierno declaró toque de queda de 18 horas a 06 horas locales hasta el sábado.

 

 

“Esta es absolutamente la peor experiencia que hemos tenido con un huracán”, dijo a la AFP Kim Neis, una estadounidense que ha vivido en la isla 30 años. “Ninguno de los anteriores fue tan intenso como éste”.

Durante la noche, decenas de familias fueron rescatadas en un suburbio de la capital San Juan, informó la gobernación. El lago Levittown se desbordó y algunos además habían perdido los techos de sus viviendas.

Una residente de esta municipalidad, Toa Baja, publicó un video que mostraba el agua llegando hasta el segundo piso de su edificio. “Estamos pillados, Dios nos cuide, no podemos hacer nada”, dice la mujer sin identificarse. “No podemos subir porque el viento no nos deja, mira cómo el agua se mete con olas”.

El gobernador, Ricardo Rosselló, había dicho la noche del miércoles que “el daño es muy extenso (…) Hay muchas inundaciones, mucho daño a las infraestructuras, el sistema de telecomunicaciones está parcialmente caído, la infraestructura de energía está completamente caída”.

“El 100% (de la isla) debe estar sin servicios de energía eléctrica”, dijo Abner Gómez, director de la agencia estatal de gestión de desastres (AEMEAD), la tarde del miércoles.

El servicio eléctrico puertorriqueño ya había demostrado fragilidades con el paso del huracán Irma hace dos semanas y aún faltaba restablecer la electricidad a 50 mil abonados.

Un asesor gubernamental que habló por teléfono satelital con el primer ministro dominiqués Roosevelt Skerrit pintó un panorama devastador para la isla de unos 73 mil habitantes.

“Es difícil determinar la cantidad de fallecidos, pero hasta ahora hay siete confirmados como causa directa del huracán”, dijo el asesor Hartley Henry en un comunicado.

“El país está en un estado de aturdimiento. No hay electricidad, no hay agua corriente (…) no hay servicio telefónico de línea ni celular, y esto seguirá así por un tiempo”, añadió.

Mientras, en las Islas Vírgenes estadounidenses, los residentes contaron a la AFP que habían visto volar árboles arrancados por el viento y que llovía horizontalmente.

 


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Multitudinaria marcha en San Salvador pide suprimir la AFP del sistema de pensiones

Noticias 21 Sep 17 0

Bajo el lema “No más AFP”, miles de personas marcharon este jueves hacia la Asamblea Legislativa para exigir un nuevo sistema de pensiones estatal, tras rechazar la existencia de las empresas privadas en ese rubro.

La marcha partió poco después de las 8:00 de la mañana del monumento Salvador del Mundo, hacia la Asamblea Legislativa. Una hora después la marcha se había extendido desde el punto de partida hasta el parque Cuscatlán.

En varias cuadras los manifestantes portaron pancartas y carteles en los que exigían un nuevo sistema de pensiones sin AFP, por considerarlas empresas que en los últimos 18 años obtuvieron millonarias ganancias a costa de las cotizaciones de los trabajadores, a quienes les ofrecen ahora pensiones miserables.

Rechazaron también a las AFP por considerar que bajo el nuevo régimen de pensiones, aprobado por el gobierno del expresidente Armando Calderón Sol, en 1998, se originó la crisis financiera que vive el gobierno actual, al tener que pagar cada año más de $500 millones de dólares como complemento para pagar las pensiones.

Las mismas organizaciones realizaron esta semana un plantón frente a la AFP Confía, para protestar contra el sistema de pensiones privado.

 

El gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén ha planteado un sistema mixto de pensiones, el que los trabajadores puedan elegir bajo qué régimen afiliarse, sin en una AFP o en una empresa estatal de pensiones.

El secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas, dijo ayer que “ya no hay excusa para seguir postergando una reforma suficientemente sustentada en un estudio de calidad”, en referencia a la propuesta presentada por el gobierno.

“Se deben dejar de lado los enfoques de preeminencia ideológica o sesgos políticos, y mucho menos intereses mezquinos de grupos económicos”, para proceder a la aprobación de una reforma eminentemente técnica, dijo Chicas.

El funcionario argumentó también que luego de la firma de los Acuerdos de Paz en 1992, “los grupos de poder económico movieron sus piezas para controlar el sistema financiero, privatizaron el sistema bancario en 1993 y luego el sistema previsional en el 96”.

Señaló que el resultado de esa medida son las “consecuencias desastrosas” para el país, como déficit financiero, desequilibrio macroeconómico, baja cobertura y excesiva carga fiscal que el gobierno enfrenta en este momento.

En los 90 se cometieron graves errores técnicos y que no existió un estudio técnico adecuado, así como no hubo debate nacional para poner en marcha el sistema de pensiones tal como se conoce ahora, dijo Chicas. En definitiva, privaron mezquinos intereses de grupos conservadores de la derecha y se ocultó la necesidad de soportes técnicos actuariales”, apuntó.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Hoy se reanudó de nuevo el juicio contra militares por masacre El Mozote; este jueves comenzaron a rendir testimonio las víctimas

Noticias 21 Sep 17 0

Los abogados defensores de las víctimas de la masacre de El Mozote anunciaron que debido a que un Tribunal superior desestimó los argumentos para no continuar con el juicio de los exmilitares imputados y otras medidas dilatorias, hoy se reanudó el proceso en el tribunal de San Francisco Gotera, departamento de Morazán.

Este jueves las víctimas seguirán dando sus testimonios ante el juez del caso, luego que fuera rechazada la apelación de los abogados defensores de los militares.

El sitio Transparencia Activa informó que Tutela Legal “María Julia Hernández”, con relación al proceso judicial contra José Guillermo García y otros exaltos jefes militares por la perpetración de la masacre de cientos de personas civiles en el caserío El Mozote y otros sitios aledaños anunció que el pasado 16 de agosto de 2017, la Cámara de Segunda Instancia de la Tercera Sección de Oriente declaró sin lugar el recurso de apelación presentado por la defensa de los exmilitares, el cual tenía propósitos dilatorios en el juicio.

Con esta decisión se reanuda, luego de varias semanas, la instrucción penal contra los exmiembros del Alto Mando de la Fuerza Armada de El Salvador y comandantes del Batallón Atlacatl, imputados de perpetrar este crimen de lesa humanidad en diciembre de 1981.

Ovidio Mauricio, director de Tutela Legal “María Julia Hernández”, señaló que “esperan que los defensores de los militares ya no utilicen falsos argumentos para dilatar el proceso”.

Tutela Legal valoró positivamente que las autoridades judiciales hayan desestimado las pretensiones de la defensa en este caso que solo buscan retardar el avance de las investigaciones judiciales, provocando una revictimización de las numerosas familias sobrevivientes que demandan una justicia efectiva.

También valoraron la decisión del Juez de la causa de retomar el juicio con la mayor celeridad posible y convocar a la continuación de las audiencias públicas de recepción de testigos para los días 21 y 22 de septiembre de 2017, a partir de las 9:00 horas, en la sala de audiencias del Juzgado Segundo de Primera Instancia, de San Francisco Gotera.

Ante la continuidad del juicio, Tutela Legal reiteró su rechazo a la falta de disposición de las altas autoridades militares actuales por negarse a colaborar con la investigación, aduciendo que “no existe información alguna en sus archivos sobre el desarrollo del operativo militar, afirmación que resulta inverosímil, ya que para cualquier Estado esta es una información importante y hace presumir un interés de ilícito favorecimiento a los perpetradores de la matanza, acaecida en diciembre de 1981”.

El abogado señala que “no es creíble que no se cuente con información presupuestaria de todas esas maniobras, planillas de pago a la tropa o a los miembros del Batallón Atlacatl, que podrían deducir algún tipo de prueba”.

También mencionó que por ley deberían existir actas de planificación de operativos de la Fuerza Armada que dejaran constancia de fechas, lugares y unidades que ejecutaban los operativos.

Wilfredo Medrano, otro de los abogados de Tutela Legal, afirmó que “el despliegue militar que se realiza en cada audiencia contra los exmilitares por parte del Ejército, el apoyo logístico en la movilización y protección de los imputados ya hace muy evidente el respaldo castrense a los exmilitares y que también no es la primera vez que la Fuerza Armada bloquea el acceso a los archivos que tienen que ver con violaciones a derechos humanos durante la guerra por parte del Ejército”.

Señaló que además “la FAES ha llegado a limitar el actuar del Instituto de Acceso a la Información Pública poniendo recursos en la Sala de lo Contencioso Administrativo, para no entregar la información requerida en distintos casos donde es necesario desclasificar los archivos castrenses para deducir responsabilidades en los crímenes de guerra”.

Asimismo, Tutela Legal hizo el llamado al señor fiscal General de la República, Douglas Meléndez, para que supere su estado de pasividad frente al caso y emita instrucciones precisas para que los agentes fiscales acreditados promuevan las diligencias de investigación tendientes a esclarecer la participación de los responsables.

“La Fiscalía debería tener un papel protagónico, pero hasta ahora sólo ha sido de asistir a las audiencias, sin llevar ningún escrito para impulsar el caso… si quiere hacer justicia debe interponer escritos e impulsar por su parte el proceso”, señaló Mauricio.

El pasado 6 de septiembre el fiscal General convocó el día a representantes de organizaciones de derechos humanos para hacer una revisión de los casos de crímenes de guerra y se comprometió a agilizar las investigaciones, a recibir apoyo técnico e instalar una mesa de seguimiento en estos casos.

Tutela Legal requerirá en los próximos días al Juez de la causa diversas diligencias de investigación, para exigir el acceso a la información militar, hasta hoy negada por la Fuerza Armada de El Salvador, así como para establecer las responsabilidades del ex Ministro José Guillermo García y otros ex Jefes Militares en este crimen masivo, en tanto integrantes de un aparato organizado de poder, que utilizaron sus cargos militares para perpetrar sistemáticamente crímenes de lesa humanidad durante el conflicto armado salvadoreño, tales como masacres, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas, torturas y otros graves crímenes.

Pedirán, además, nuevas diligencias para obtener los archivos que demuestren la jerarquía de mando en la estructura militar, como pruebas de la participación de los imputados y deducir responsabilidades penales.

Los abogados de las víctimas de la masacre de El Mozote terminaron reflexionando: “El juicio contra los responsables de la Masacre de El Mozote y sitios aledaños no es un asunto del pasado y es un desafío para el sistema de justicia hoy”.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Presidenta de la Corte de Cuentas reconoce las críticas a esa institución

Noticias 21 Sep 17 0

La recién nombrada presidenta de la Corte de Cuentas de la República, Carmen Elena Rivas, reconoció hoy que la institución que ahora dirige ha sido criticada por no asumir su papel, por no realizar los procesos de fiscalización de forma eficiente y por falta de transparencia.

En una de las entrevistas televisiva matinal de este jueves la funcionaria aceptó los señalamientos por su nombramiento y su afiliación al antiguo PCN, pero aseguró que su estado actual es de persona sin ninguna afiliación partidaria.

Rivas dijo que su no filiación lo prueba la constancia que le entregó el TSE como requisito para presentar su candidatura.

Los señalamientos datan del 2006, cuando tuvo vinculación por ser candidata a diputada por el departamento de Chalatenango con el extinto partido de Conciliación Nacional.

Pero Rivas insistió hoy que su autonomía está sujeta a la Constitución y las leyes de la República. “Siempre he demostrado espíritu de independencia en mis actos, de acuerdo a lo que la ley manda”, enfatizó la presidenta de la CCR.

La funcionaria afirmó que que no hará nada fuera de la legalidad, y envió un mensaje a los políticos que la dejen trabajar y que sea a partir de ahí la evaluación que hagan de su gestión. Mencionó que desconoce si hubo una cuota de negociación para ser electa.

Sobre el caso de la presa El Chaparral, recalcó que la CCR está en la disposición de facilitar a la FGR lo que considere pertinente. Hay informes de auditoría pendientes de emitir pero continúan con el trámite de ley, explicó la funcionaria.

En cuanto a las auditorías a las organizaciones no gubernamentales, Rivas recalcó que la ley les faculta investigar a las instituciones privadas que administran fondos públicos. Actualmente están en desarrollo esas auditorías, informó la titular de la CCR.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

El peor abuso de la “Migra” a indocumentados en Estados Unidos

Noticias 21 Sep 17 0

El patrón de maltrato contra indocumentados es sistemático. Nuevas evidencias confirman los abusos sistemáticos de los que son víctimas miles de indocumentados cuando caen en las manos de la “Migra”, reveló este jueves el diario La Opinión, de Los Ángeles, California.

Un estudio difundido hoy señaló que a los indocumentados mexicanos detenidos en la frontera se les priva de información a la que legalmente tienen acceso y se les impide cumplir con procedimientos para solicitar asilo político.

El informe “Deportaciones en la Oscuridad. Falta de Proceso e Información en la Deportación de Migrantes Mexicanos”, dado a conocer hoy por el Concilio Americano de Inmigración, destaca que existe un “patrón de maltrato” durante la aprehensión, custodia y deportación de inmigrantes mexicanos desde EEUU.

El documento señala, entre otras cosas, que los agentes de Inmigración estadounidenses impiden a los migrantes mexicanos ponerse en contacto son sus consulados, les obligan a firmar documentos que no pueden leer o entender y les impide solicitar asilo político.

El análisis se basa en encuestas hechas entre agosto de 2016 y abril de 2017 a unos 600 inmigrantes que fueron deportados a través de la frontera de Arizona y Texas.

El 43.5 % de los encuestados para este estudio dijo no haber recibido notificación de su derecho de contactar su consulado. El 55.7 % aseguró que nunca le preguntaron si tenían miedo de regresar a su país de origen.

Asimismo, cerca de un cuarto de los encuestados (23.5 %) dijeron haber sido “víctimas de algún tipo de abuso o agresión” de manos de autoridades migratorias durante su aprensión.

El 50.7 % indicó haber firmado documentos de repatriación sin que se les permitiera leerlos antes de firmarlos, mientras que el 57.6 % dijo no haber recibido los documentos de su repatriación.

“Me sentí presionado a firmar documentos antes de dejar EEUU. Los oficiales no me explicaron el contenido de estos documentos que firmé y no me permitieron leerlo. Tampoco me dijeron que tenía el derecho de comunicarme con mi consulado”, dijo a los entrevistadores un hombre de 20 años, que no se identificó, y que fue deportado a Nogales, en Sonora (México).

El reporte resalta que aunque existen vías para que los inmigrantes presenten quejas a la Oficina de Inmigración y Aduanas (CBP) es “muy difícil” que se tomen medidas o sanciones.

 


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

Crece la demanda de refugios nucleares debido a la tensión entre EE.UU. y Corea del Norte

Noticias 21 Sep 17 0

Mientras Corea del Norte continúa impávida el desarrollo de su programa nuclear y el presidente de EE.UU., Donald Trump, amenaza con tomar represalias de corte militar, las empresas constructoras de refugios atómicos podrían fácilmente aplaudir, pues disfrutan de un considerable aumento en la demanda de sus productos.

El programa misilístico de Pionyang agudiza a ambos lados del Atlántico no sólo las retóricas bélicas, sino también algunos negocios: prepararse para un ataque atómico es prioridad para ciertos estadounidenses y japoneses.

La compañía Gaffco Ballistics, que construye ‘habitaciones seguras’ con capacidad de ‘bio-defensa’ para ciudades tales como Nueva York -que no tienen acceso a refugios subterráneos-, ha visto incrementarse entre 20 % y 30 % las llamadas y correos electrónicos recibidos tan solo desde el pasado mayo hasta junio, según informó su director ejecutivo, Tom Gaffney, a la revista ‘Newsweek‘.

Otra empresa que experimenta el florecimiento de su negocio es Atlas Survival Shelters, con sede en Montebello (California), que vende ‘bunkers’ de muy diversa índole: desde tubos corrugados hasta otros de hormigón endurecido. El pasado agosto, el jefe de la compañía, Ron Hubbard, afirmó a ‘The Miami Herald‘ que espera vender 1.000 refugios para finales de 2017.

Instalación que albergaba el antiguo 851.º Escuadrón de Misiles Estratégicos, California, EE.UU., 23 de mayo de 2013. / beale.af.mil

Además, Atlas Survival Shelters planea abrir una nueva fábrica en Dallas (Texas). “Volvemos a la década de 1960”, ejemplificó Hubbard en referencia directa a la alta demanda de refugios durante la Guerra Fría. “Tenemos un hombre loco por un lado y a Donald Trump por otro”, agregó.

Gary Lynch, director ejecutivo de Rising S. Shelters en Murchison (Texas), también ha disfrutado de un aumento en la demanda de sus productos, tanto en Japón como en EE.UU., ya que ya ha vendido 67 refugios en lo que va de año, en comparación con nueve en todo el 2016. “Todo se debe a la retórica sobre lo que está pasando en Corea del Norte”, aseguró.

Una tendencia similar se está produciendo en Japón, donde las personas pueden incluso percibir de manera más directa la potencial amenaza de Corea del Norte, cuyos misiles han sobrevolado territorio nipón.

Por ejemplo, Oribe Seiki Seisakusho, con sede en la ciudad de Kobe, en el oeste del país, es una compañía especializada en la construcción de refugios antinucleares, en la mayoría de los casos bajo viviendas familiares. El pasado abril, la empresa recibió ocho pedidos, una cifra considerablemente alta, si se tiene en cuenta que la demanda habitual es de unos seis al año.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña

En México, continúa la búsqueda de atrapados en edificios derrumbados por terremoto; ya se rescataron cientos de víctimas

Noticias 21 Sep 17 0

Entre desconcierto y dolor, familiares, amigos, vecinos y voluntarios trabajan desde más de 24 horas entre escombros de más de una treintena de casas, edificios e incluso de una escuela primaria en Ciudad de México, derrumbados la tarde del martes tras el fuerte sismo de magnitud 7,1 en la escala de Richter que ha sacudido el centro del país.

Con la esperanza de poder sacar aún con vida a hombres, mujeres y niños, los voluntarios ayudan con cubetas, palas, picos, tubos, y lo que encuentran a su paso, a los soldados, bomberos, policías y otras autoridades que remueven pedazos de hormigón o ladrillos.

El gobierno de México actualizó anoche en 230 el número de muertos por el terremoto de 7,1 grados registrado el martes en el centro del país y que afectó a cuatro estados.

El coordinador nacional de Protección Civil, Luis Felipe Puente, señaló en su cuenta de Twitter que son 100 los muertos en la Ciudad de México, 69 en Morelos, 43 en Puebla, 13 en el Estado de México, cuatro en Guerrero y uno en Oaxaca.

Horas antes, el funcionario informó que eran 223 los muertos a causa del movimiento telúrico.

Los paramédicos también siguen en los puntos más afectados y no descansan desde que ocurrió el fuerte movimiento telúrico con epicentro en Axochiapan, Morelos

Donde más se trabaja es en la Escuela Enrique Rébsamen, ubicada en el sur de Ciudad de México, donde ya se han confirmado 25 muertos, mientras que 11 personas han sido rescatadas y 30 siguen desaparecidas. Los padres de los menores no se mueven del lugar y siguen colaborando.

Sobre la avenida Gabriel Mancera, en la Colonia del Valle, bomberos actuaron con rapidez y lograron sacar en camilla a dos personas con vida de uno de los edificios.

También se ha dejado sentir el apoyo y solidaridad de los mexicanos en Jojutla, Morelos, dónde no se descansa y los voluntarios dicen que permanecerán en los lugares donde se buscan a personas con vida, como pudo atestiguar un equipo de la agencia Xinhua que se encuentra en el lugar.

El presidente de México, Enrique Peña Nieto presentó ayer un informe de los daños materiales en el que reportó dañadas unas 48.000 casas, mientras que 45 edificios se derrumbaron, siendo las entidades de Morelos, Puebla y Ciudad de México las más afectadas.

Muchas personas que han sido rescatadas ayer de entre los escombros habían pedido ayuda a través de sus teléfonos móviles, y gracias a la tecnología las redes sociales activaron una función de localizador de personas que han facilitado las labores de los rescatistas.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña