Nadie debe ser separado del FMLN, pero algunos deben hacerse a un lado: Jorge Urbina

 

Por Jorge Urbina, licenciado en Ciencias Jurídicas y experto electoral

La recientes elecciones internas del FMLN fueron un buen ejercicio de calentamiento electoral y de recuperación de la autoestima partidaria. La energía, el entusiasmó y la movilización de la militancia, fue evidente e incuestionable.

Cabe destacar que en este proceso las diferentes estructuras de dirección del FMLN, tanto nacional, departamentales como municipales, se portaron a la altura de una dirigencia democrática, dejando fluir la capacidad de toma de decisiones de la militancia. Pero aún quedan pendientes muchas cosas por hacer.

En las elecciones del próximo 3 de febrero, más que escoger al próximo presidente de la república, se deberá elegir a un estadista.

Ha transcurrido más de una semana desde las elecciones primarias del FMLN y es imprescindible que Hugo Martínez, como  el candidato electo, vuelva a las bases a las que pidió el apoyo y el voto para ganar la contienda. Hoy debe volver a las bases para que él y su equipo, escuchen, lo que estas deben y quieren decir, reiterando que la comunicación es de doble vía, de ahí que hay tres aspectos que deben ser analizados:

La reorganización del aparato partidario y en particular electoral, el cual debe ser fortalecido en muchos lugares. De ahí que afirmamos que nadie debe ser separado, ya que todos cuentan y la unidad del partido es fundamental. Las recurrentes depuraciones del padrón del FMLN debilitaron al partido y excluyeron muchos cuadros con capacidad y experiencia electoral. Es el tiempo de abrir de nuevo las puertas del partido y buscar la reconciliación.

Sin embargo, algunos dirigentes sí deben hacerse a un lago, deben ser desplazados de la toma de decisiones y de la presencia pública como referentes partidarios, ya que en algunos casos esta es contraproducente y hace ver al FMLN como un partido anquilosado, envejecido y anacrónico.

Es imprescindible crear espacios para nuevos liderazgos. Aquí es importante el replanteamiento de los locales partidarios, como vehículos de comunicación, recepción y denuncia de los problemas de mala gestión gubernamental, y el rol de los funcionarios y empleados públicos, en especial en el interior del país, que no suman a la gestión pública.

La incorporación inmediata y de forma plena y sistemática, de todos aquellos cuadros partidarios, que votaron y otros que aparecieron activamente en la elecciones internas y que no participaron, en la últimas elecciones del 4 de marzo, ya que son importantes para una estrategia de victoria en 2019, pero con la claridad, que son complemento y apoyo al trabajo partidario para asegurar la victoria.

Finalmente, la rectificación en la gestión pública local, asegurando un acercamiento a la gente, difundiendo las obras, beneficios y bondades del GOES. Pero también corrigiendo los errores en la gestión territorial, aun si fuera necesario, removiendo a los funcionarios ineficientes y mal vistos y evaluados por la población, y aclarando los casos de corrupción y nepotismo.

Source: Agencia de Prensa Salvadoreña (APS)

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