Sigue el drama humano por desalojos en finca El Espino

Por cuarto día consecutivo continúa el drama humano en las proximidades de la Cancillería, luego que 76 familias de escasos recursos fueran desalojadas de la finca El Espino, por orden de un juez.

La mañana de este sábado varias familias se mantienen en la calle, sin saber adonde ir. Junto a sus pocas pertenencias, perros y algunas gallinas, quienes vivieron por décadas en esa propiedad ahora piden un lugar digno donde vivir.

FOSALUD instaló la mañana de este sábado una clínica móvil en el bulevar de Cancillería, para dar atención a las personas desalojadas. Por su parte, el Instituto Nacional de los Deportes (INDES) puso ayer a disposición de las 76 familias desalojadas las instalaciones de la Vía Centroamericana, como solución temporal al problema.

El desalojo comenzó el pasado miércoles y la madrugada del jueves maquinaria pesada enviada por la familia Dueñas inició de inmediato la demolición de las casas, ante la mirada de quienes antes las habitaron. Varias mujeres lloraban abrazadas con sus hijos.

Desde el miércoles las familias se quedaron sin energía eléctrica y un cerco policial impidió el ingreso de alimentos, la prensa y hasta de representantes de organismos defensores de los derechos humanos, denunciaron algunos de los afectados. “Nos han sacado como perros a la calle… somo personas, somos humanos”, dijo entre lágrimas una anciana, quien llegó a vivir al Espino en los años 50.

Los niños, principalmente, se han visto afectados por el desalojo y desde el jueves algunas instituciones solicitaron darles asistencia sicológica, pero el cerco policial se los impidió.

El director del Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA), padre José María Tojeira, lanzó ayer una dura advertencia contra los presidentes de los tres Órganos del Estado, a raíz del desalojo de 76 familias de la finca El Espino. “Si Sánchez Cerén, Quijano y Óscar Pineda Navas no se pronuncian ante el trato inhumano que se les está dando a los desalojados del Espino, no se extrañen que se les llame a los tres violadores de Derechos Humanos”, dijo Tojeira en su cuenta de Twitter.

El también exrector de la UCA expresó desde hace dos días su indignación por el desalojo de las familias de la finca El Espino, a quienes dijo las autoridades han violado sus derechos humanos.

Tojeira confirmó que el IDHUCA presentó esta semana una denuncia contra el juez José Antonio Palma, de Antiguo Cuscatlán, acusándolo de “ineptitud”, por haber ordenado el desalojo de las familias pobres, quienes han vivido en el lugar durante décadas.

La denuncia fue presentada ante la Sección de Investigación Judicial de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). “Hay enfermos y adultos mayores, algunos de 75 años. Se les está tratando de un modo indigno del ser humano”, denuncio el padre Tojeira, quien además dijo que a las familias se les cortó la energía eléctrica desde la noche del miércoles, a pesar de que hay niños y ancianos.

La finca El Espino tenía originalmente una extensión de 2,000 manzanas de tierra fértil y era parte de las tierras ejidales que luego de la independencia, en 1821, fue propiedad común de los campesinos. Pero fue escriturada por la familia Dueñas en la década de 1880 y se apropió del terreno.

En esa época nacieron los grandes terratenientes del país que llegaron a conocerse como las 14 familias, quienes escrituraron a su nombre amplias extensiones de tierra comunes del país. Algunos de ellos llegaron a ser dueños de 15 haciendas y más. Entonces los campesinos que cultivaban esas tierras ejidales pasaron a ser colones de los nuevos dueños.

Ahora la familia Dueñas exigió el desalojo de las familias de la finca para hacer un proyecto habitacional de residencias de lujo y alto precio.


Source: Agencia de Prensa Salvadoreña (APS)

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